10 Razones para Promover el Ejercicio en los Niños

Actualizado: abr 3


Los elevados indices de obesidad y sobrepeso infantil, el sedentarismo, el exceso de tiempo de pantallas y una mala alimentación, son todos factores que predisponen a tener una mala salud y se asocian a riesgos de distintas enfermedades. En este post les contamos 10 razones para motivarlos a fomentar el ejercicio en los niños.

1. Cuerpo Sano: Al igual que en los adultos, en los niños la realización de actividad física de forma regular promueve una mejor salud cardiovascular y respiratoria, genera huesos y músculos más fuertes, y disminuye la probabilidad de tener enfermedades metabólicas como la diabetes tipo II. Además, la práctica regular de deportes mejora la coordinación, flexibilidad y resistencia.

2. Mente Sana: Como ya mencionamos en el post de los beneficios mentales del ejercicio en los niños, no sólo la salud física se ve beneficiada, si no que el deporte en los niños se asocia a altos niveles de felicidad, combate y previene síntomas ansiosos y depresivos, y se correlaciona con una mejor autoimagen y percepción de sí mismo. En general, muy similar a lo que ocurre con adultos, excepto que los niños están sentando las bases de su salud emocional y aprendiendo qué se siente bien y qué no, por lo que es muy relevante este beneficio de "mente sana".

3. Cerebro Sano: El desarrollo físico y cognitivo van de la mano, y esta relación es más crítica en la niñez. Cuando los niños están activos, su cerebro se desarrolla permitiendo nuevas conexiones neuronales. El ejercicio aumenta las demandas metabólicas del cuerpo, y en respuesta, el cerebro aumenta la angiogénesis -creación de nuevos capilares para transportar oxígeno y sangre a distintas regiones-, además de que aumenta la sinapsis entre neuronas.

Hay estudios que muestran que en los niños, al realizar actividad física suficiente para mejorar su salud cardiorespiratoria, esto está directamente relacionado con estructuras y funciones del cerebro en desarrollo, especialmente regiones como el hipocampo, -que está involucrado en la memoria-, y la corteza prefrontal -que no completa su formación hasta alrededor de los 20 años-. El desarrollo de la corteza prefrontal se asocia a la capacidad para pensar, razonar y ejecutar acciones con propósito basadas en procesos de pensamiento en vez de impulsos (¡pensemos en lo importante que es aprender esto para los niños!)

4. Pensando en el futuro: Es interesante ver que, según varios estudios, el ejercicio en la infancia tiene beneficios no sólo a corto plazo, sino que también a mediano y largo plazo. Los datos sugieren que el ejercicio tiene cualidades neuroprotectoras, las cuales están presentes durante toda la vida. Los expertos dicen que hay una fuerte tendencia en los resultados de estudios, a mostrar que el ejercicio en la infancia tiene una influencia positiva en la adultez, y que aquellos que han crecido haciendo ejercicio de manera regular, están mas motivados a hacerlo cuando son adultos. Dado que el hacer actividad física es un hábito, no hay mejor momento en la vida para adquirirlo que en la infancia, cuando es más probable que uno lo integre y lo mantenga como parte de su vida diaria.

5. Amistad y Apoyo: Ya sea jugar en una plaza, o estar en una liga infantil de fútbol, el deporte en los niños es una instancia para conocerse y entablar amistades fuera de la sala de clases (que es el principal ámbito social). En los deportes en equipo el niño tiene una sensación de pertenencia, por ejemplo, y se exprimenta el apoyo de los demás compañeros. Existen estudios que reportan que en niños que han sufrido bullying, el unirse a un equipo de deporte les otorga apoyo y soporte.

6. Aprender a Perder: Y hacerlo con gracia. El deporte es una instancia excelente para que los niños puedan aprender que no siempre se puede ganar, y que no hay nada malo con perder. Lo importante es jugar. Por supuesto que no hay nada malo con querer ganar ni con una sana competitividad, pero se va aprendiendo a expresar la frustración de forma saludable y a valorar el logro el otro. De esta manera, los niños aprenden a perder con integridad y a dejar de lado las pataletas.

7. Aprendizajes para la vida: Si los niños hacen un deporte de manera regular, -porque les gusta y lo disfrutan, no porque se les impone como una obligación, van adquiriendo aprendizajes que les durarán para siempre. Al perder y tener que seguir jugando, al volver a intentarlo, los niños aprenden resiliencia. Con respecto a esto, un estudio encontró que niños y jóvenes involucrados en deportes, tenían más puntaje en pruebas psicológicas que evaluaban la resiliencia y perseverancia.

8. Trabajo en Equipo: En juegos recreacionales y deportes que se juegan en equipo, los niños aprenden el valor del esfuerzo en grupo. Empiezan a darse cuenta de que un equipo no funciona bien si cada jugador no pone lo mejor de sí mismo y que si me preocupo también del otro, todos andamos mejor. En este sentido, los deportes de equipo promueven una actitud de equipo, la cual les enseña que, si bien no siempre pueden controlar el resultado del juego, siempre deben hacer su mejor esfuerzo y apoyar a sus compañeros de equipo. En los deporte y juegos en equipo vemos a los niños trabajando cooperativamente juntos por un objetivo común.

9. Concentración: Cuando un niño pasa 2 horas sentado en una sala de clases y suena la campana del recreo, no tenemos que sorprendernos de que todos salgan corriendo y parezcan conejitos de duracel. Los niños necesitan moverse y liberar energía. No sólo porque es entretenido y lo pasan bien, si no porque desde los sentidos y desde la propiocepción, el movimiento los calma y organiza. Salir a jugar de manera activa por una hora, recreos activos y juegos dentro de la sala de clases son iniciativas que se están empezando a usar en los ámbitos escolares de ciertos países, porque se ha visto que esto aumenta la atención en la sala de clases y prolonga los períodos de concentración en una tarea.

10. Recreación: A través de los deportes y juegos activos, los niños aprenden que la vida no es sólo colegio, notas y rendimiento académico. Aprenden que es importante y valioso tener hobbies, tener intereses y gustos propios que perseguir. Clases de baile, yoga para niños, natación, fútbol, etc. Aprenden que uno puede ser creativo y lúdico -algo que no se fomenta en la sala de clases- y que las posibilidades son infinitas.

Como podemos ver, el deporte en los niños no sólo es bueno para su salud, si no que es una poderosa herramienta de educación y un promotor de hábitos sanos. Aprovechemos todos estos beneficios al motivar a nuestros niños y niñas a moverse!

Referencias:

1. Archer T (2014) Health Benefits of Physical Exercise for Children and Adolescents. J Nov Physiother 4: 203

2. Cardiovascular fitness is associated with cognition in young adulthood. 2009 Dec 8; 106(49):


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