5 Claves para entender la Atención Temprana

Actualizado: jul 13

Hemos hablado en este Blog antes de la atención temprana (AT), ya que es el marco teórico desde donde armamos nuestro proyecto como Crecer de Colores. Pero sigue siendo un concepto lleno de confusiones y mitos, tanto entre las familias como entre los mismos terapeutas. Acá le volvemos a dar una vuelta para contarte las claves de la atención temprana.




1. Definición: La atención temprana se define como el conjunto de intervenciones, dirigidas a la población infantil de 0-6 años, a la familia y al entorno, que tienen por objetivo dar respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos. Estas intervenciones, que deben considerar la globalidad del niño, han de ser planificadas por un equipo de profesionales de orientación interdisciplinar o transdisciplinar.

Osea, que un niño con síndrome de Down reciba terapia ocupacional, por ejemplo, no conlleva que ese niño esté en atención temprana. Ahora, si ese niño está siendo abordado por un grupo de profesionales con formación especializada en infancia, de distintas áreas, quienes luego de evaluarlo y entrevistarse con la familia deciden en conjunto que la intervención más adecuada en ese momento es la de terapia ocupacional, estamos hablando de atención temprana. Es una diferencia que parece sutil, pero en realidad hace una enorme diferencia. Imagínate que necesitas construir una casa, y te entregan todos los materiales sin ninguna instrucción, y te dicen "haz lo que puedas con ellos". En otro caso, para construir la casa te asesora un grupo de profesionales constructores que no sólo te dan los materiales, si no que además te explican el proceso, te guían a cada paso y se aseguran de que estén ayuddándote a alcanzar esa casa de los sueños que tanto quieres, que funcione para todo lo que necesitas y lo mejor, es que te ayudan a llegar tú mismo a la meta. Eso es la atención temprana.


2. Familia: La Atención Temprana se centra en la familia además de en el niño. Esto suena muy bonito pero en realidad, ¿qué significa?. Significa que las intervenciones que se plantean tienen como objetivo que la familia tenga mejores y mayores herramientas para potenciar el desarrollo de su hijo/a. La AT no se centra en el diagnóstico, o en las limitaciones del niño, o en el síndrome que tiene. Se centra en el potencial, en las posibilidades y en las fortalezas del niño y su familia. La evidencia muestra que es dentro del núcleo familiar y en el contexto de la casa, donde tienen mayor impacto las intervenciones y se pueden generar cambios significativos cuando se trabaja en conjunto con la familia, de manera colaborativa. La familia así, asume un rol activo, no que simplemente recibe información y lleva a su hijo a las terapias. Nos preocupamos no solamente de conocer a la familia, si no también de comprender sus motivos y aspiraciones, entender su dinámica y funcionamiento. Y nos tomamos de la mano con ella -metafóricamente- para establecer objetivos en conjunto y metas en común.


3. Integralidad y funcionalidad: Tradicionalmente, como terapeutas nos hemos centrado en nuestro campo de estudio: los kinesiólogos se preocupan del movimiento, los fonoaudiólogos del habla y lenguaje, los terapeutas ocupacionales de las actividades de la vida diaria, las psicólogas de la emoción y afectividad, y así, sigue la lista. Por otro lado, los padres se han centrado en logros aislados del niño/a: que aprenda a caminar, que aprenda a comer, hablar, escribir y leer.

El enfoque de atención temprana, sin embargo, hace una verdadera revolución al plantear ir un paso más allá: logremos que este niño/a pueda funcionar en su día a día, desarrollarse como persona y estar contento consigo mismo. ¿Contento consigo mismo como objetivo?, ¿que se desarrolle como persona?. Suenan raras estas frases cuando todo lo que teníamos en mente antes era "que logre caminar, que aprenda a hablar para ir al jardín, que aprenda a escribir y leer para sacar buenas notas, etc,etc". Pero lo lindo aquí es que la atención temprana ve al niño como un ser humano integral, no un puzzle que debemos ir armando por partes. Y como humano integral, lo único razonable es que las intervenciones sean también, integrales, y enfocadas en la funcionalidad, no en el logro de hitos aislados unos de otros.


4. Padres aliados: La evidencia muestra que aquellas intervenciones que dedican tiempo y esfuerzos a educar a los padres o cuidadores de niños, tienen mayor impacto que sólo dirigir los esfuerzos a educar a los niños. Como equipo siempre les explicamos a los papás de nuestros pacientes que nosotros somos simples orientadoras del desarrollo, pero quienes tienen el verdadero rol son ellos. Nosotros pasamos una o a lo más dos horas con el niño a la semana, versus todas las horas que ellos pasan con sus hijos. Entonces, la atención temprana pone parte de sus fichas en educar a los padres. En hacerles ver la enorme importancia que tienen y en motivarlos a generar cambios que impacten de manera positiva a sus hijos. Esta tarea no es fácil pero tiene un enorme potencial y es un recurso en muchos casos pasado por alto.


5. Prevención: Tradicionalmente las intervenciones son dirigidas a aquellos niños que tienen un trastorno en su desarrollo o ya tienen un diagnóstico. Sin embargo, como su definición lo dice, la AT también incluye en su acción a aquellos niños que tienen el riesgo de padecer trastornos. Es decir, apunta a los niños y familias que están -por una variedad de factores- en contextos de vulnerabilidad. Son niños y niñas que si bien no tienen aún un diagnóstico, viven en condiciones o tienen características que conllevan el riesgo de desarrollar algún trastorno a futuro. En este sentido, la atención temprana dice "no esperemos a que aparezca un problema, si no que actuemos antes para que no aparezca". No lleguemos tarde ni justo a la hora, lleguemos antes para actuar de mejor manera y con ventaja.

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