Comunicación y Lenguaje en Niños con Síndrome de Down

Actualizado: 3 de abr de 2020


A lo largo del primer año, los bebés van desarrollando progresivamente la capacidad de comunicarse por distintos medios, llegando a decir las primeras palabras al final de este primer año. Su lenguaje se va haciendo más y más complejo a medida que desean interactuar más y se produce una explosión en el desarrollo de la comunicación.

En los bebés sin síndrome de Down, tres meses antes de su nacimiento, en el útero materno ya se familiarizan con la voz de su madre. Al nacer reconocen la voz de la mamá y su forma de hablar.

Dificultades en el Lenguaje

Los niños con síndrome de Down siguen un proceso similar, pero de manera más lenta y con algunas dificultades a lo largo del camino. Por ejemplo, los estudios de investigación demuestran que los bebés con síndrome de Down muestran patrones de atención y habituación al habla que difieren de los demás bebés; por ejemplo, tardan más en responder a estímulos auditivos complejos, y son distraídos más fácilmente por los sonidos. Otros estudios sugieren que los niños con síndrome de Down procesan la información auditiva más lentamente que los niños de la población general, a lo que se suman défecits en la transmisión acústica que aparecen en el 20 a 25% (o más) de los niños con síndrome de Down.

En los bebés con síndrome de Down, se sabe que su balbuceo se encuentra retrasado pero no es anómalo, y que sus producciones de habla muestran los mismos tipos fonéticos y emisiones que los de los demás niños. Sin embargo, estos niños se demoran más en generar un balbuceo que involucre al interlocutor, como ocurre cuando los niños "conversan" con la mamá, haciendo sonidos en un tono y duración que se asemeja al del lenguaje hablado propiamente tal, y esperando turnos para hacerlo. Este tipo de interacción refleja el desarrollo prelinguístico, que en los niños con síndrome