Cuidados Centrados en el Desarrollo en la Unidad de Neonatología

Como ya sabemos, los niños recién nacidos de manera prematura tienen un mayor riesgo de complicaciones de salud que los niños que nacen de término. Sin embargo, existen una serie de medidas de protección que se implementan en las unidades de neonatología para prevenir o disminuir el impacto de dichas complicaciones, especialmente a nivel del sistema nervioso central. En este post te contamos sobre este tema.




Los Cuidados Centrados en el Desarrollo (CCD) son cuidados que tienen por objeto favorecer el desarrollo neurosensorial y emocional del recién nacido. El núcleo de este tipo de cuidados se basa en la reducción del estrés, la práctica de intervenciones que apoyen al recién nacido y el reconocimiento de la familia como referencia permanente en la vida del niño, incluso durante su hospitalización, entendiendo a ambos (recién nacido y familia) como una unidad.

En las últimas décadas se ha mejorado cada vez más el conocimiento sobre este delicado período de vida: las primeras semanas -incluso meses- de los niños prematuros. Actualmente se sabe que el propio entorno de una unidad médica de alta complejidad, tiene elementos que potencialmente pueden ser dañinos para un bebé prematuro.


Posicionamiento

Cuando un bebé está en el útero materno, está suspendido en el líquido amniótico y dado que las paredes del útero le restrigen el espacio, adopta la llamada postura fetal. Esta posición - como la naturaleza es sabia- es aquella que propicia un adecuado desarrollo del sistema nervioso central. Permite que el bebé esté en flexión, con las manos al centro del cuerpo y cercanas a su rostro, y las rodillas flectadas. No es casualidad que frente a situaciones adversas como dolor o tristeza, automáticamente -incluso de adultos- nos pongamos en posición fetal.

Cuando un bebé nace de forma prematura, pierde ese posicionamiento natural que entrega el útero, y pasa a ser "aplastado" por la gravedad hacia abajo, cuando aún su sistema está inmaduro para enfrentar dicha fuerza.

Por esta razón, vemos en las unidades de neonatología los llamados "nidos", cuyo objetivo es justamente poder entregar a los bebés prematuros aquella alineación y posición que tenían en el útero. Es decir, aquella posición que fomenta un adecuado desarrollo del sistema nervioso central.


Silencio y oscuridad

No se nos viene silencio al pensar en una unidad de cuidados críticos tradicional, ¿verdad?. Suenan alarmas y pitidos de distintas máquinas de manera permanente, hay una gran cantidad de personal entrando y saliendo, (¡que hablan alto para poder escucharse con todas las alarmas!), hay luces brillantes por todos lados, y hay familiares ansiosos por noticias de sus seres queridos. Todo esto se traduce en contaminación acústica y visual.

En el caso de los niños prematuros, todo lo mencionado es completamente opuesto a lo que ellos necesitan. Si recordamos que un bebé prematuro tiene sus sistemas sensoriales inmaduros al nacer (dependiendo de la edad), cobra sentido el "proteger" a estos sentidos mientras se siguen desarrollando fuera del útero.

Debemos pensar que en las unidades de neonatología el objetivo es lograr un ambiente lo más similar posible al entorno del útero, para facilitar el cuidado de salud de los bebés. Por esta razón, es que existen estrictas medidas en estas unidades. Es fundamental mantener un voz de volumen bajo, y tener sólo activas las alarmas que son estrictamente necesarias, por mínimo tiempo posible. Además, se utilizan cobertores sobre las incubadoras como medida para disminuir la intensidad lumínica, que puede generar daño irreparable en la visión de un bebé prematuro.


Menos incomodidad

Es común que los bebés hospitalizados en una unidad de neonatología requieran frecuentes intervenciones: extracciones de sangre, tomas de muestra, pinchazos para vías venosas, etc. Estos procedimientos naturalmente generan dolor, y el dolor genera una reacción negativa en el bebé (ESTRÉS!!!), que lo desrrregula y en consecuencia, puede impactar de forma negativa en su desarrollo. En este sentido, se implementan algunas medidas antes, durante y después de dichos procedimientos para que genera le menos incomodidad/dolor posible.


Familia

Antiguamente las familias estaban vetadas de las unidades de neonatología. Era territorio exclusivo del personal de salud y -lamentablemente- esto tenía consecuencias negativas tanto para el bebé, como sus padres. En la actualidad la mayoría de las unidades ya comprende la importancia que tiene la presencia de los padres al lado del niño, y por lo tanto existen horarios en que se permite, - y se fomenta- la presencia de los padres y el involucramiento de ellos en los cuidados del niño.

En este sentido, varios trabajos han demostrado que el contacto de los padres con su hijo durante la estadía en la UCI mejora la calidad del vínculo con el niño y favorece la interacción.


López Maestro M, et al. Cuidados centrados en el desarrollo. Situación en las unidades de neonatología de Espana. An Pediatr (Barc). 2014

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