Intervención Temprana en Prematuros: Evidencia científica

August 29, 2019

A pesar de que se sabe que los niños prematuros requieren mayor atención en el seguimiento de su salud a lo largo de los primeros años de vida,  hay menos conocimiento sobre qué intervenciones podrían promover la salud en estos niños, de manera de potenciar su desarrollo y prevenir posibles trastornos en el mismo a futuro. En este post te contamos qué dice la evidencia científica sobre la estimulación temprana como intervención para promover el desarrollo en niños prematuros. 

 

 

Como ya sabrás, el hecho de nacer prematuro conlleva una serie de riesgos para la salud del niño, tanto desde aspectos biológicos, como ambientales y sociales. Las condiciones médicas que tenga un niño/a prematuro, como problemas respiratorios, daño al sistema nervioso o a la visión, impactan de forma importante su futuro neurodesarrollo, pero también es importante recordar que los factores ambientales (como la estadía en una unidad de cuidados intensivos, estar lejos de los padres, y la calidad de las interacciones con ellos) juegan un rol igualmente de importante. A medida que estos niños crecen, tienen mayor riesgo de presentar trastornos del lenguaje, del aprendizaje y la conducta.

Por otro lado, los padres de niños/as prematuros se ven enfrentados a mayor estrés familiar, ansiedad, y depresión, por lo que la prematurez no es una situación que involucre solamente al niño/a. 

Como podemos ver, los niños prematuros tienen mayor riesgo de presentar trastornos del desarrollo, y es por eso que es fundamental conocer intervenciones que puedan reducir este riesgo y promover su salud de forma integral. 

 

¿Qué es la intervención temprana?

 

En palabras simples, podemos entenderla como todas aquellas acciones que estén dirigidas a promover la salud del niño con alteraciones en su desarrollo o con riesgo de presentarlas, - en este caso, el niño/a prematuro- y su familia. Estas acciones tienen como fin reducir los potenciales riesgos para el desarrollo del niño, ya sean de origen biológico, ambiental o psicosocial. Idealmente, los programas de intervención temprana dirigidos a niños prematuros y sus familias debiesen incluir acciones de educación a los padres, estimulación temprana directa hacia el niño, y apoyo psicosocial al núcleo familar. 

 

En una revisión sistemática* del año 2013, se identificaron tres componentes claves en cualquier programa de intervención temprana para niños prematuros: apoyo psicosocial a los padres, educación y entrenamiento a los padres, y acciones terapéuticas hacia los niños. En esta revisión, que analizó los resultados de 18 estudios, se buscó específicamente ver qué pasaba con los padres en estas intervenciones dirigidas a ellos. Se encontró que existía un efecto positivo y estadísticamente significativo sobre la salud emocional de las madres, quienes tenían menos ansiedad y síntomas depresivos, y mayor sensación de autoeficacia en el cuidado de sus hijos. El estudio concluye "la educación a los padres parece ser un elemento clave en disminuir la ansiedad en torno a la crianza". 

 

En otra revisión sistemática publicada el año 2009, se analizaron y sintetizaron los resultados de 25 estudios en torno a intervenciones tempranas dirigidas a bebés prematuros, con la característica de que estas intervenciones incluyeran a los padres. ¿Qué intervenciones se realizaron?. Se evaluaron estudios que observaran programas de enseñanza de habilidades a los padres en cuanto a la crianza, cuidado y estimulación apropiada de sus hijos, y se incluyeron programas que se hicieron tanto en la UCI neonatal, como en las propias casas de los participantes.

 

Los análisis mostraron que el neurodesarrollo de aquellos niños -y sus padres- que recibieron intervención temprana, fue "mejor" a los 12, 24 y 26 meses de edad. Es interesante notar que también se encontró que entre los 24 y 26 meses de edad hay una especie de "peak" donde las intervenciones muestran mayor efecto en el desarrollo del niño, mientras que a medida que van creciendo, deja de mostrar significancia estadística. A pesar de que se tienen que tomar los resultados con cautela, este estudio muestra una tendencia global a favorecer las intervenciones en niños prematuros que incluyan a los padres.

 

Lo vemos en el día a día y además, ahora están apareciendo estudios como el anterior que lo avalan: en la práctica clínica de niños con trastornos del desarrollo -o el riesgo de presentarlos, como los niños prematuros-, cada vez se está viendo más que aquellas acciones que se hacen incluyendo a los padres tienen un mayor impacto en el tratamiento se ese niño y son mejor asimiladas por la familia. Como terapeutas, es una parte enorme de nuestro trabajo el tener muy presente que estamos tratando tanto al niño como a su familia, y que si no los hacemos a ellos una parte activa en el tratamiento, lamentablemente no tendremos los mejores resultados posibles y no estaremos alcanzando el máximo potencial de ese niño/a.

 

*Una revisión sistemática es un tipo de estudio científico, en donde se junta la evidencia ya existente en torno a un tema en particular, y se analiza como un todo, por lo que tiene mayor significancia estadística que un estudio por sí solo. 

 

 

Referencias

Early interventions involving parents to improve neurodevelopmental outcomes of premature infants: a meta-analysis. Journal of Perinatology (2009) 29, 343–351

Key components of early intervention programs for preterm infants and their parents: a systematic review and meta-analysis. Benzies et al. BMC Pregnancy and Childbirth 2013, 13(Suppl 1):S10

 

 

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