Lo que debes saber del Apego

Actualizado: abr 3


Primero que nada, partamos definiendo un concepto tan “de moda” en los últimos años. Seguramente habrás escuchado hablar al respecto, pero ¿qué es realmente el apego?

El apego es un concepto desarrollado por los científicos John Bowlby y Mary Ainsworth en 1969 para explicar el vínculo afectivo que se establece entre madre e hijo, y en las últimas décadas se ha ido consolidando como un marco teórico sólido para entender la naturaleza del niño, desde diversos campos de estudio tales como la psicología, neurología, ciencias sociales, y ciencias del desarrollo.

En palabras simples, el apego es esa conexión profunda y especial que se forma entre una madre y su hijo, que desde un punto de vista científico tiene como fin evolutivo asegurar la supervivencia de la especie. Comienza desde el momento del nacimiento y se va formando a lo largo de toda la infancia, niñez y adolescencia. Esta relación especial -entre el niño y sus cuidadores primarios- es fundamental no sólo cuando el niño es bebé, sino que tiene un tremendo impacto en el desarrollo futuro del niño, probablemente para toda su vida.

En la llamada Teoría del Apego, se explica que el apego se refiere a una serie de conductas diversas, -enmarcadas en la interacción madre hijo-, cuya manifestación depende de diversos factores contextuales e individuales. Es decir, no es simplemente producto de conductas instintivas (aunque sí se inicia debido a ellas), como se creía antiguamente, sino que es resultado de una compleja interacción entre el niño, la madre, y todos los otros elementos que rodeen dicha relación. Es importante aclarar, que este vínculo es la primera relación humana que forma el bebé, por lo que será vital en su desarrollo, pero ésta puede darse con cualquier persona que sea la cuidadora principal de niño, no necesariamente sólo con su madre biológica.

La psicología nos explica que el apego es una necesidad biológica que tenemos todos los seres humanos, tan real como el hecho de que necesitamos comer y respirar para vivir. Apenas un niño nace, necesita sentir una conexión con otro humano, en una relación de cuidado, protección y cariño, pero ¿porqué es tan importante el apego?. Un bebé requiere de cuidados para poder sobrevivir, ya que no puede -todavía-valerse por sí mismo, y la forma de la naturaleza de asegurar eso es mediante el profundo vínculo que se establece entre el niño y su madre-o cuidador/a principal. Por ejemplo, un bebé comienza a llorar, y la madre es capaz de asociar ese llanto a hambre -la necesidad de comer- de manera que su conducta es alimentarlo. El niño siente la necesidad de sentirse acompañado y protegido, por lo que busca con los ojos a la madre, y ella responde de manera “efectiva” mirándolo de vuelta y haciéndole cariño.

Es por esto que el apego depende en gran medida de la capacidad de la madre para percibir las señales del niño/a, en la forma en que interpreta estas señales, y finalmente en la respuesta a ellas.

Así es como los niños desarrollan conductas a partir de las experiencias que van teniendo cuando expresan malestar físico o emocional, y la forma en que este malestar es atendido por sus cuidadores. A medida que los niños van creciendo, se va profundizando este vínculo, ya que las necesidades del niño se van diversificando.

Además de ser la fuente principal de bienestar, consuelo e interacción del bebé, el apego le da la seguridad que le permite sentir que puede explorar libremente el entorno, ya que puede apoyarse en esta relación en caso de miedo o inseguridad. Como sabemos, explorar el entorno es uno de los principales intereses de un bebé, que está aprendiendo cómo es el mundo y cómo puede interactuar con él. Por otro lado, el apego le otorga al niño sus primeras sensaciones de autoestima, confianza y autonomía para enfrentarse al mundo y a situaciones nuevas o desconocidas. Es a partir de este vínculo que el niño entiende su entorno y comienza a aprender a comportarse en él.

Para que esto sea posible, uno de los puntos fundamentales debe ser la disponibilidad de la madre, padre, o cuidador primario. Es decir, cuando un bebé expresa malestar de alguna manera, se debe estar presente para atender ese malestar en ese momento, mediante una contención estable, predecible y efectiva.

Ahora, existen algunas ideas erradas que conviene aclarar:

  • No sólo tiene que ver con el cariño que le entregues a tu guagua sino especialmente con la manera en que la puedas acoger, contener y calmar cada vez que sienta malestar. Por lo tanto, las maneras en que los adultos cuidan a los niños van determinando el tipo de apego.

  • El apego se da desde el niño/a hacia la madre, padre o cuidador primario, y no al revés. Es el niño quien busca atención,cariño y cuidado para satisfacer sus necesidades y el adulto quien debe dárselos.

  • El apego no se define por un momento en particular o por una situación puntual con tu hijo/a, sino que al ser una relación, es un proceso que se va construyendo en el tiempo, con las cosas del día a día que se vayan dando de manera repetida.

Referencias

1. Estado Actual de la Teoría del Apego, A. Oliva Delgado. Revista de Psiquiatría y Psicología del Niño y del Adolescente, 2004, 4 (1); 65-81

2. El Apego y su Importancia para el Pediatra. L. Chamorro. Pediatr. (Asunción), Vol. 39; N° 3; Diciembre 2012; pág. 199 - 206

3. Chile Crece Contigo. www.chilecrececontigo.cl

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