Baby Led Weaning: Evidencia y recomendaciones

Actualizado: abr 2

Existen muchas opiniones y historias sobre el método Baby Led Weaning (BLW) de introducción de alimentos (puedes revisar qué es el BLW aquí). Pero, ¿qué dice la evidencia científica al respecto?, y ¿qué recomiendan los expertos? En este post te contamos -con datos y estudios de por medio- la información acualizada sobre el baby led weaning.

¿Qué es el Baby Led Weaning?

El BLW es una forma de ofrecer la alimentación complementaria a partir de los 6 meses de edad, en la que al bebé se le permite “dirigir” el proceso desde el principio. Los padres deciden qué ofrecen (y es su responsabilidad ofrecer comida sana, segura y variada), pero el bebé coge por sí mismo la comida que se pone a su alcance; decidiendo qué elige comer y cuánta cantidad. El término "baby led weaning" puede traducirse como "destete guiado por el bebé". Por esto, los puntos clave en el BLW son la participación activa del bebé y la introducción de los alimentos mediante pedazos grandes que ellos mismos manipulan. Es clave entender que mediante este método, se ve al niño como actor principal en su proceso de transición, no como una boca pasiva que los adultos deben llenar de comida.

¿Cuál es su origen?

A raíz de las recomendaciones de la OMS en el año 2002 de iniciar la AC a los 6 meses, padres y profesionales comienzan a cuestionar la necesidad de los triturados. Pese a tener un origen empírico, hay cada vez más trabajos metodológicamente serios que han estudiado su aplicabilidad, riesgos y resultados a medio y largo plazo.

¿Cómo se pone en práctica?

De manera muy general: el bebé se sienta a la mesa con la familia en las comidas y se le ofrece la misma comida (sana) que al resto, en trozos de alimentos de consistencia blanda y apropiados a su desarrollo psicomotor (grandes al principio, posteriormente pequeños). De esta forma, el bebé se alimenta por sí solo desde el principio; al comienzo con las manos y posteriormente con cubiertos. Al principio se debe ofrecer la comida tipo finger food o en palitos. Así, el bebé puede agarrar la comida con su puño y comer lo que sobresale. Cuando la habilidad motora mejora, se pueden ofrecer comidas seguras cortadas en pequeños trozos.

¿Es válido para todos los bebés?

El BLW se ha estudiado en niños nacidos a término, sanos y con un desarrollo psicomotor normal, tanto alimentados al pecho como con lactancia artificial. Con la información y precaución adecuadas, la mayoría de las familias pueden practicar BLW de forma segura y eficaz. En niños prematuros se podría valorar individualmente, pero siempre atendiendo a la edad corregida y no la cronológica. No se recomienda en niños con retraso del desarrollo psicomotor, trastornos de deglución, ni dificultades neurológicas o motoras.

La evidencia

Debido al creciente interés de los padres por este método, se han realizado estudios para saber a ciencia cierta si es seguro, si es nutricionalmente adecuado, y si tiene riesgos asociados. En el año 2017, la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica declaró que no hay suficiente evidencia para extraer conclusiones sobre el método BLW. A continuación les contamos algunos resultados de una revisión sistemática (una especie de sumario de varios estudios a la vez, éste de 12 investigaciones) del 2018

  • Riesgo de ahogo: Para cualquier niño aprendiendo a comer, existe cierto riesgo de ahogo, debido a que por primera vez hay pedazos de comida en la boca, y se está aprendiendo a masticar y tragar de forma segura. En varios estudios no se encontraron diferencias en el riesgo de ahogo entre los niños alimentados con BLW y los con alimentación tradicional (AT). Sin embargo, el 30% de los niños con BLW experimentaron un episodio de atragantamiento con manzana. Otros estudios n

  • Energía y desarrollo: Los resultados fueron muy variables. Un estudio encontró que entre los niños alimentados con BLW habían más con bajo peso, y otro que las madres con BLW reportaban que sus hijos tomaban más leche y comían menos sólidos, pero en ningún estudio los niños alimentados con BLW mostraron retraso del crecimiento.

  • Hierro: A partir de los 6 meses, la leche materna no cubre por completo los requisitos nutricionales de hierro del bebé, por lo que debe ser suplido con alimentos. Una preocupación es que el método BLW no sea efectivo para esto, lo cual se basa en que las comidas que generalmente se ofrecen a los bebés por su consistencia -como frutas y verduras cocidas al vapor- son bajas en hierro. En el estudio no se encontraron diferencias significativas, pero es importante saber que a los niños se les dió más porciones de alimentos ricos en hierro, y más variedad de alimenos altos en este mineral.

  • Saciedad y control de peso: En general se postula que el BLW favorece la alimentación perceptiva y basada en las señales de hambre y saciedad del niño. Un estudio encontró que los niños con BLW mostraban menor ansiedad con la comida, menor "juego" con la comida, y más respuestas de saciedad. En relación al peso, la mayoría de los estudios no han encontrado diferencias significativas, y además, no se han encontrado diferencias en las calorías totales ingeridas entre uno y otro método.

  • Conducta Alimentaria: Un estudio encontró que las madres que usaron BLW reportaron menor ansiedad en torno a las comidas, menos restricción en los alimentos, y mayor concientización.

En suma, la evidencia aún tiene mucho que mostrar en torno al tema, y sobretodo falta evidencia quee muestre los efectos del BLW a largo plazo. Sin embargo, hoy en día, lo ideal es transmitir a los padres lo que sí se sabe y que cada familia dentro de sus preferencias y contextos pueda decidir cómo comenzar. La introducción de sólidos siguiendo los principios del BLW podría presentar algunas ventajas, pero depende de los padres ir probando y viendo cómo se sienten al respecto, siendo cuidadosos y prestando siempre mucha atención a las señales del niño.

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