Dislexia: Más que problemas para escribir...

Actualizado: mar 31


Todos hemos escuchado de alguien disléxico. Sabemos que les cuesta leer y escribir, pero ¿porqué?. En este post les contamos qué es la dislexia, cómo se manifiesta en los niños, algunas señales tempranas y porqué es relevante tener un acompañamiento adecuado.

¿Qué es la dislexia?

La definición más aceptada considera a la Dislexia (o Trastorno especifico de la adquisición de lectura ) como una dificultad específica y persistente para la adquisición de capacidades de lectura eficiente, a pesar de una adecuada instrucción convencional, adecuada inteligencia y oportunidades socioculturales. Es decir, aquel niño que no sabe leer bien y que -por ejemplo- no ha ido al colegio de forma consistente y está rodeado de un bajo nivel sociocultural, probablemente no tiene dislexia como tal. La Asociación Internacional de Dislexia (IDA) la define como una dificultad específica del aprendizaje de orientación neurológica que se caracteriza por dificultades de precisión y fluidez en el reconocimiento de palabras y por problemas de decodificación y deletreo.

Para los niños con dislexia el aprendizaje de la lectura supone una barrera en el desarrollo académico y personal, de ahí la importancia de la prevención, la detección temprana y la pronta intervención.

Dato interesante: ¿Sabías que el lenguaje oral forma parte del bagaje genético del ser humano por lo que se desarrolla con relativa facilidad y rapidez a pesar de su complejidad?. Sin embargo, con el lenguaje escrito las cosas son muy diferentes, ya que no forma parte de nuestro bagaje genético. Nuestro cerebro, por lo tanto, todavía no está preprogramado para adquirirlo. Por este motivo, los niños aprenden a hablar de forma natural y, sin embargo, no es normal que aprendan a leer y escribir sin recibir una instrucción más o menos formal, a través de la cual el cerebro va creando las redes neuronales necesarias para sustentar estas habilidades.

La prevalencia de la dislexia en la población es variable de acuerdo a diferentes estudios y definición del cuadro, con cifras entre 5% a 17,5%. ¿De dónde viene este trastorno?. La dislexia es una deficiencia en el procesamiento de las unidades lingüísticas básicas, llamadas fonemas, que componen todas las palabras habladas. La contraparte escrita del fonema se denomina “grafema”. Para que las palabras puedan ser identificadas, entendidas, almacenadas en la memoria y recordadas, el cerebro las tiene que descomponer y segmentar en "unidades fonéticas". Cualquier defecto en este procesamiento del lenguaje, perturba la decodificación e impide que la persona logre identificar una palabra. A esta habilidad se denomina conciencia fonológica (o conciencia fonémica) y a su perturbación se le llama: "Défecit fonológico". Aunque esta deficiencia se hace mas evidente en la lectura, también puede afectar al habla.

¿De dónde viene?

La dislexia es más que el invertir letras, confundir sonidos, o escribir todo junto, aunque estas características son frecuentes. El antecedente de retraso de lenguaje y casos similares en la familia son factores de riesgo a considerar. Habitualmente se manifiesta en 1° o 2° básico como una incapacidad para aprender a leer, pero también puede hacerse evidente en el niño mayor, como dificultad de aprendizaje global, afectando todas las asignaturas, ya que están comprometidas la recepción, comprensión y expresión de la comunicación escrita, lo que lleva a dificultades en el desarrollo de los procesos de memoria, análisis, síntesis, abstracción y categorización.

Numerosas investigaciones han demostrado que la conciencia fonológica (CF) es un proceso que presenta correlación directa con la iniciación al proceso de lectura. Además, la CF es uno de los pronosticadores más exactos del éxito futuro en la lectura. Cuando la conciencia fonológica no está presente en niños que se encuentran en pre-escolar, es posible ver en ellos falta de interés por las letras, dificultades para lograr la memoria verbal, falta de motivación en juegos que impliquen el reconocimiento del sonido inicial de las palabras y dificultades para reconocer palabras que rimen.

Dificultades asociadas a la Dislexia
Es muy frecuente la disgrafía, (dificultad en el trazado correcto de las letras, en el paralelismo de las líneas, en el tamaño de las letras, en la presión de la escritura) y posteriormente la disortografía, manifestada como dificultades para el uso correcto de las reglas de ortografía.
En un gran porcentaje de niños la dislexia se asocia a un Trastorno de Déficit Atencional e hiperactividad (TDAH), especialmente al tipo sin hiperactividad, que agrava los problemas por la falta de atención a los detalles en la lectura, que impide captar el contenido de un texto.
Es necesario también considerar que un niño con dificultad en el lenguaje hablado o escrito se mostrará distraído e inquieto si las tareas a realizar le demandan un esfuerzo por sobre sus capacidades lingüísticas, presentado un alto grado de fatiga, desmotivación, deterioro de su autoestima y finalmente conductas de evitación, como no querer ir al colegio o somatizar (dolor de guatita) durante las mañanas previo a salir de la casa, por ejemplo. No comprender lo que leen provoca en los disléxicos distracción, falta de esfuerzo, hiperactividad, bajo rendimiento académico o baja autoestima.
Signos más evidentes en niños con dislexia
De acuerdo con los criterios adaptados de la Asociación Británica de Dislexia y otros estudios recientes, los signos que pueden tener (algunos de ellos, no necesariamente todos) los niños y niñas con dislexia, según la edad serían los siguientes:
1. Escritura: caligrafía inconsistente e irregular, o excesivas faltas de ortografía, inversiones de letras (escritura en espejo: "sol" en vez de "los"), omisiones de letras o sílabas ("pueta" en vez de "puerta") o fragmentaciones indebidas (palabras que aparecen cortadas o unidas a otras palabras).
2. Lectura: los problemas se constatan generalmente cuando leen en voz alta. Suele ocurrir que leen de forma entrecortada, inventan el final de algunas palabras y pronuncian mal otras. Muchas veces, como precaución, leen en voz baja antes de leer en voz alta para asegurarse la corrección, lo que añade lentitud a la lectura.

Señales de dislexia

Niños y niñas de edad preescolar:

  • Historia familiar de problemas disléxicos (padres, hermanos u otros familiares).

  • Retraso en aprender a hablar con claridad.

  • Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejen por su fonética.

  • Dificultades con las secuencias. Falta de habilidad para recordar el nombre de series de cosas, por ejemplo los colores, días de la semana

  • Falta de aptitud para la construcción y los objetos y juguetes "técnicos", juegos de bloques, legos, rompecabezas, entre otros.

  • Dificultad para aprender las rimas típicas del preescolar.

Niños y niñas entre los 6 y 9 años:

  • Dificultad para aprender a leer y escribir.

  • Persistente tendencia a escribir los números en espejo u orientación inadecuada.

  • Dificultad de aprender el alfabeto y tablas de multiplicar y en general para retener secuencias, como por ejemplo los días de la semana o los meses del año.

Niños y niñas entre los 9 y los 12 años:

  • Lectura lenta y laboriosa

  • Continuos errores en lectura, lagunas en comprensión lectora.

  • Omisiones de letras o alteraciones del orden de las mismas al escribir

  • Dificultad para copiar cuidadosamente en la pizarra y en el cuaderno.

  • Dificultad para seguir instrucciones orales.

  • Aumento de la falta de auto confianza y aumento de la frustración.

  • Problemas de comprensión del lenguaje oral e impreso.

Niños y niñas de 12 años en adelante:

  • Tendencia a la escritura descuidada, desordenada, en ocasiones incomprensible.

  • Inconsistencias gramaticales y errores ortográficos, a veces permanencia de las omisiones, alteraciones y adiciones de la etapa anterior.

  • Dificultad para planificar y para redactar relatos y composiciones escritas en general.

  • Tendencia a confundir las instrucciones verbales y escritas

  • Gran dificultad para el aprendizaje de lenguas extranjeras.

  • Baja comprensión lectora.

Estas dificultades generan en forma progresiva, si el manejo pedagógico no es el adecuado y según las características temperamentales de cada niño o niña, la aparición de conductas disruptivas o de inhibición, baja auto-estima y aversión a la lectura y a la escritura. Es por lo anterior, y considerando que la lectura es fundamental en el desarrollo de lenguaje, esta falla y aversión a la lectura impacta aun más en el desarrollo de lenguaje. Por estos motivos, si tienes la duda con tu hijo/a siempre es mejor consultar y evaluar de forma oportuna, con el fin de mejorar el desempeño académico y autoestima.

Referencias

La dislexia y las dificultades en la adquisición de la lectoescritura. Profesorado. Revista de Currículum y Formación de Profesorado. Universidad de Granada, España. VOL.21, Nº1 (Enero-Abril 2017)

Paulessu. Eet als . (2001). Dyslexia: Cultural Diversity and Biological Unity. Science, 291. 2165-2167.

http://www.bdadyslexia.org.uk/indications.html

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