¿Qué es la Estimulación Temprana?

Actualizado: abr 3


En las últimas décadas se ha ido estudiando cada vez más el desarrollo infantil, desde distintas miradas, con el fin de buscar las mejores estrategias para promover y potenciar este desarrollo.

Gracias a los avances tanto en las ciencias biológicas como psicosociales, se sabe hoy en día que los primeros años de vida son fundamentales para el desarrollo humano. Se puede decir que toda la infancia es de suma importancia para el desarrollo, pero son los seis primeros años de vida los que son fundamentales, ya que durante este marco de tiempo hay una enorme cantidad de actividad a nivel cerebral: se están formando conexiones entre las neuronas a medida que el niño interactúa con su entorno y comienza rápidamente a aprender de él. Se sabe que el desarrollo del cerebro antes del primer año de la vida es mucho más rápido y extenso de lo que antes se conocía, y es más sensible a los factores del medio ambiente de lo que antes se pensaba. A medida que el bebé crece, las experiencias que tenga van a ir “moldeando” su sistema nervioso, de manera que esta época de la vida va a tener un enorme impacto no sólo durante la infancia, sino que incluso hasta la edad adulta.

Sin embargo, a pesar de esta extraordinaria actividad cerebral propia de los primeros años de vida, la experiencia científica ha demostrado que la falta de estimulación apropiada, no solamente impide la proliferación de las células nerviosas, sino que hace que su número decrezca progresivamente, a pesar de las condiciones tan favorables que tiene la corteza cerebral en éste período. De este modo, sabemos en la actualidad que la falta de estimulación en los bebés puede tener efectos permanentes e irreversibles en el desarrollo del cerebro, pues altera su organización, por lo que tiene un impacto negativo en el aprendizaje.

Tradicionalmente se han implementado programas de estimulación temprana en poblaciones de niños de riesgo. Es decir, en niños sanos del punto de vista médico pero que contaban con factores que los hacían altamente susceptibles a presentar algún trastorno del desarrollo -ya sea de tipo motor, del lenguaje, socio-afectivo, o cognitivo-. Ejemplos de éstos factores son nivel socioeconómico bajo, problemas familiares, alcoholismo del padre o madre, etc.

Sin embargo, los resultados de las experiencias e investigaciones de la intervención temprana en los niños y niñas de alto riesgo, en muchas ocasiones fueron tan positivos que dicha evidencia comenzó a influir con fuerza en una nueva forma de pensar el desarrollo infantil, de forma que lentamente con el paso de los años se han comenzado a enfocar estos programas de estimulación no solamente para estas poblaciones particulares de riesgo, sino para todos los niños y niñas, estén o no en situaciones de riesgo o no. Uno de los mayores ejemplos en nuestro país es el programa impulsado por el gobierno en el año 2006, Chile Crece Contigo.

De esta manera de a poco se ha ido concientizando en la necesidad de promover y estimular el desarrollo desde momentos iniciales de la vida. Ahora sabemos que el niño es un ser extremadamente receptivo y sensible a su medio ambiente, que requiere y se beneficia de una estimulación adecuada para cada edad, la cual en muchos casos es dada de manera natural e innata por los padres.

Básicamente, la estimulación temprana busca proporcionar al bebé y al niño las mejores oportunidades de desarrollo físico, intelectual y social para que sus capacidades y habilidades le permitan ser mejor en cada aspecto posible, y esto se hace a través de un conjunto amplio de actividades que se complementan entre sí. Pero es muy importante mencionar aquí que la estimulación no es enseñar, entrenar ni mostrar una tarea determinada a un niño o bebé.

Por otro lado, la cuestión no es sólo estimular, sino que también el niño y la niña participen activamente en el proceso de la estimulación, respondiendo de forma natural y disfrutando el proceso el aprendizaje. Como ya sabemos, la principal manera en que aprenden los niños es el juego, de forma que en precisamente en el contexto del juego que muchas intervenciones de estimulación temprana tienen lugar.

De esta manera, no estamos hablando simplemente de llenar al niño o niña de información ni de estimular en exceso -al igual que una falta de estimulación, la sobreestimulación tiene efectos negativos en el desarrollo-, sino de encontrar un equilibrio natural en el cual el niño pueda aprender de manera entretenida y lúdica, y al mismo tiempo pueda sentirse contenido y protegido.

En resumen, los objetivos que busca la estimulación temprana son los siguientes:

  • Promover el desarrollo infantil

  • Prevenir problemas del desarrollo

  • Lograr un desarrollo integral y armónico

  • Aprovechar la etapa de crecimiento acelerado del SNC y neuroplasticidad

  • Reforzar el vinculo madre-hijo

  • Facilitar la incusión del niño o niña a su núcleo familiar y entorno social

¡Esperamos que esta información te haya sido útil!

Referencias

1. Atención temprana:Definición, objetivos,modelos de intervención y retos planteados. Perera,J. Revista Síndrome de Down, Vol 28, Dic 2011

2. La estimulación temprana: un reto del siglo XXILic. María Elena Grenier.

3. Manual de Estimulación Temprana Socioafectiva para Bebés de 0 a 12 meses. Servicio Nacional de Menores, Gobierno de Chile.

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