Domingo de Comunidad

Actualizado: 3 de abr de 2020


Hoy entrevistamos a la mamá de Máximo, un bebé prematuro que nació de 24 semanas (ése es el límite de prematurez en el cual los bebés pueden sobrevivir). Los días largos y difíciles en la unidad de neonatología y los momentos de alegría en familia, nos comparte su historia aquí.

Cuéntanos un poco de tu embarazo y de Máximo. ¿Cómo viviste esas largas semanas en la clínica antes de que naciera?

"Mi embarazo hasta la semana 13 fue súper tranquilo, sin síntomas o molestias. En la semana 12 me hicieron una eco doppler y el doc me dijo que tenía la placenta baja pero era normal para las semanas. Una semana después comencé con sangrados y me mandaron a hacer reposo absoluto. Así estuve hasta la semana 20, sólo me levantaba para los controles y ecografías. En esa semana caí hospitalizada hasta que nació Maxi con 24 semanas y 4 días.

Esas semanas en la clínica tuvieron de todo, alegría por cada día que pasaba y me acercaba a que ya fuera viable, y muchos días de pena, a veces venía un médico y me decía que tenía pocas probabilidades de que el Maxi fuera viable. Mi esposo iba todos los días, pidió vacaciones y así pudo estar harto conmigo. Nuestras familias viajaban también ya que son todos de Concepción. Leía, pintaba y veía tele, no podía hacer nada más, porque hasta estar sentada mucho rato me provocaba sangrar más de lo habitual. Los últimos días fueron de pena, quería estar en mi casa, quería disfrutar mi embarazo como el resto pero sobre todo