Entendiendo la Inclusión

Actualizado: abr 3


En los últimos años se ha comenzado a hablar cada vez más de “inclusión”, en relación a las personas con discapacidad. En educación, en el ámbito laboral, en la legislación… Pero ¿qué significa esto? En este post te contamos qué entendemos por inclusión y qué no.

El Problema

Los niños con cualquier tipo de impedimento físico, mental, o sensorial, tienen limitaciones en las actividades del día a día y por ello se ve restringida su adecuada participación en el entorno familiar y escolar. Esto es un fenómeno complejo que tiene grandes implicancias a nivel de familia, comunidades, colegios, etc, y es lo que se denomina Discapacidad. Es un problema que debemos mirar desde una perspectiva bio-psico-social, y por lo mismo se busca encontrar soluciones y mejoras desde esas tres miradas.

En este sentido, la UNICEF dice “Si se les dan las oportunidades de florecer, los niños con discapacidad tienen el potencial para llevar vidas satisfactorias y contribuir al desarrollo social, cultural y económico de sus comunidades”. El problema actual consiste en entender cómo podemos hacer esto, y cuáles son las barreras para ello.

Por motivos a veces evidentes y otros no, desarrollarse por completo en la sociedad y alcanzar el máximo potencial puede ser especialmente difícil para un niño con discapacidad. Estos niños tienen mayor riesgo de pobreza, y enfrentan mayores desafíos como resultado de sus impedimentos y las barreras que como sociedad les ponemos.

En muchos países -y en cierta medida, en Chile- las respuestas a la situación de niños con discapacidad se limitan mayormente a la institucionalización (esto es tener a los niños viviendo en un centro o institución), abandono y negligencia. Queremos enfatizar que los niños con discapacidad no son el problema, pero éstas respuestas de la sociedad y el estado sí lo son, y están basadas en la asunción de que estos niños son incapaces, dependientes y diferentes. Esto se perpetúa en la ignorancia una y otra vez, y de esta manera los niños con discapacidad encuentran diferentes formas de exclusión.

Estos niños -y muchas veces, también sus familias-son clasificados como inferiores, y esto los expone a mayor vulnerabilidad que su discapacidad por sí sola. En esto consiste la discriminación basada en la discapacidad, y se manifiesta al marginalizar al niño y su familia de recursos y toma de decisiones. A menudo la exclusión nace de la invisibilidad de estos niños, ¿dónde están?, ¿Cuántos son?, ¿Cuáles y cómo son sus dificultades?. Como país tenemos la obligación de contar con información sobre esto, para construir políticas públicas acordes.

Barreras a la participación e inlusión

  • Actitudes sociales negativas

  • Ausencia de políticas y legislaciones apropiadas

  • Institucionalización

  • Enfoque sectorial al trabajo en discapacidad

  • Falta de enfoques alternativos a la asistencia

  • Falta de personal calificado

Inclusión

¿Qué es inclusión? En palabras simples, es un proceso en que se busca comprender y dar respuesta a la diversidad de personas en la sociedad, mediante la identificación y reducción de barreras para la participación. Es aprender a vivir juntos, compartiendo las oportunidades y bienes sociales por igual.

¿Qué NO es inclusión? No es una estrategia para ayudar a las personas para que calcen dentro de sistemas y estructuras existentes; es transformar esos sistemas y estructuras para que sean mejores para todos. No es centrarse en un Individuo o grupo pequeño de niños y adultos para quienes hay que desarrollar enfoques diferentes de enseñanza y trabajo o proveer asistentes de apoyo.

Las personas con discapacidad tienen los mismos derechos que cualquier otra, y es deber de todos ayudarlos a participar en la sociedad de la misma manera que cualquier otra. Lentamente se está dejando de lado la visión paternalista sobre las personas en situación de discapacidad, en la cual la sociedad asume un rol de rescatar y sobreproteger, en lugar de permitirles expresar sus reales necesidades y fomentarlos a desarrollarse al máximo. A pesar de que estamos avanzando en este sentido, aún en muchas instituciones y núcleos familiares se mantiene esta visión.

Las convenciones internacionales sobre discapacidad exigen que cada niño sea reconocido como miembro pleno de su familia, comunidad y sociedad. Esto conlleva un cambio en la mirada de ”rescatar” al niño, hacia una inversión que apunte a eliminar o disminuir las barreras físicas, culturales, económicas, comunicacionales, actitudinales y sociales que impiden el completo cumplimiento de los derechos del niño -incluido el derecho a participar activamente en la toma de decisiones-.

Subvalorar las habilidades de las personas con discapacidad es uno de los mayores obstáculos para su inclusión y darles oportunidades iguales. En general, al ver a un niño con discapacidad, partimos de la base de que no puede, incluso sin haberlo observado con mayor detenimiento, sin haber parado a pensar en su contexto y día a día. Estas actitudes despectivas -muchas veces, sin intención y de manera inconsciente- existen en cada nivel de la sociedad, desde profesionales, políticos, familias e incluso en el propio niño o adulto con discapacidad.

La inclusión va más allá de integrar. Por poner un ejemplo de integración, tenemos a los colegios “normales” que admiten niños con necesidades especiales. Pero la verdadera inclusión consistiría en que los colegios y el sistema escolar estuviesen diseñados y administrados de manera que todos los niños puedan aprender y jugar juntos, sin distinciones.

Referencias:

1. Seminario Internacional: Inclusión social, discapacidad y políticas públicas. FONADIS

2. Children with disabilities. The state of the world's children. 2013. UNICEF

50 vistas
¿NECESITAS TERAPIA OCUPACIONAL?